sábado, 16 de junio de 2012

YOGA Y DIETA

La práctica del yoga generalmente va acompañada por un cambio en los hábitos alimenticios. Cuando tu cuerpo y tu Ser Interno comienzan a sentirse bien, se tiende a prestar más atención a lo que das de comer a tu cuerpo.

Además de ser responsables de la formación de nuestro cuerpo físico, los alimentos que ingerimos afectan profundamente a nuestra mente.



Hay muchos sistemas nutricionales populares, pero no hay una dieta única y  fácil que encaje a las necesidades de todos. También hay algunos mitos que dicen que alimentos son "buenos" o "malos" para la práctica del yoga.




Una "buena" dieta puede ser muy diferente de una persona a otra, pero sabrás que tu dieta está funcionando adecuadamente para ti cuando lo que comes te sienta bien tanto durante la ingesta de  los alimentos como después de la comida. Cuando te sientes saludable, duermes bien, tienes una buena digestión, te sientes con energía y claridad mental  sabrás que tu dieta alimenticia es adecuada.
Los requerimientos nutricionales se dividen en cinco categorías: proteínas, carbohidratos, minerales, grasas y vitaminas. Uno debe tener un cierto conocimiento de dietética con el fin de equilibrar su dieta.


No hay ninguna regla escrita del yoga que indique que para su práctica tienes que ser vegetariano, pero el yoga trata de elevar nuestra conciencia a un nivel en el que se siente amor y compasión por todos los seres vivos-incluyendo los animales. El consumo de animales no es exactamente compasión. Nuestros cuerpos no necesitan comer carne para funcionar adecuadamente. Comer carne pone en marcha gran cantidad de energía de nuestro cuerpo para poder digerirla  y además luego nos sentimos pesados. Las personas que comen carne son más propensas a un comportamiento agresivo. Otra razón por la que el consumo de carne no es lo más adecuado para la práctica del yoga es que las prácticas de yoga tienen por objeto la limpieza de nuestros sistemas para que poco a poco el cuerpo llegue a un máximo de eficiencia y sensibilidad y la carne nos proporciona esas toxinas que la práctica del yoga trata de eliminar. Por lo tanto, reducir o eliminar la carne de la dieta no sólo trae beneficios inmensos a tu salud, sino que también conlleva la unión con todas las creaciones de vida de la tierra y en última instancia con El Creador o tu Ser Interior.



Muchos de nosotros nos preocupamos por si estamos o no obteniendo suficientes proteínas en nuestra dieta si nos hacemos vegetaríanos e incluso pensamos que nuestro paladar no va a disfrutar del placer de la “buena mesa”. Esto no podría estar más lejos de la verdad. Los vegetarianos obtienen gran cantidad de proteínas de las legumbres, granos, semillas, lácteos, frutos secos etc. La calidad de la proteína es más importante que la cantidad.



Hay un ciclo en la naturaleza conocido como la "cadena alimenticia". El Sol es la fuente de energía para toda la vida en nuestro planeta, este nutre a las plantas (la parte superior de la cadena alimentaria) que luego son consumidas por los animales (vegetarianos), que luego son comidos por otros animales (carnívoros). La comida en la parte superior de la cadena alimentaria, al ser directamente alimentada por el Sol, proporciona mayor vitalidad y propiedades nutritivas. El valor alimenticio de la carne animal que se denomina como fuente de nutrición de "segunda mano",  es inferior en la naturaleza. Todos los alimentos naturales (frutas, verduras, semillas, nueces y granos), en cantidades variables, proporcionan los nutrientes esenciales. Como fuente de proteínas, éstas son fácilmente asimilables por el cuerpo. Sin embargo, las fuentes de segunda mano suelen ser más difíciles de digerir y son de menor valor para el metabolismo del cuerpo.



El yoga ha sido siempre relacionado con el Ayurveda (la ciencia de la vida). Central para el Ayurveda es el concepto de la existencia de diferentes tipos de cuerpos, cada uno de los cuales suelen nutrirse con diferentes tipos de alimentos. Los de tipo Vata, por ejemplo, por su necesidad de conexión con la tierra eligen alimentos como los aceites y granos. Los de tipo Pitta son compatibles con los alimentos refrescantes , tales como ensaladas y frutas dulces. Los de tipo Kapha se benefician de alimentos más vigorizantes. Sólo unas pocas personas son estrictamente un tipo, la mayoría somos una combinación de al menos dos tipos. Cada individuo por lo tanto, debe encontrar un equilibrio personal en su alimentación para adaptarse a su constitución personal y única.





Los Alimentos Sáttvicos son alimentos puros, simples y naturales que son fáciles de digerir y promover la salud como frutas, verduras, cereales, legumbres etc. Los alimentos procesados y refinados destruyen el valor alimenticio.



Una dieta alcalina también ayuda a calmar la mente y crear un equilibrio entre mente y cuerpo. Es una dieta basada, fruta fresca, hortalizas, raíces y tubérculos, nueces y legumbres. Casi todos los alimentos que comemos, después de ser digeridos, absorbidos y metabolizados, liberan un ácido o una base alcalina (bicarbonato) en sangre. Pescado, carne, aves, mariscos, queso, leche, sal producen ácido. El consumo de frutas y hortalizas frescas disminuye el acido.



La dieta alcalina ayuda al control del peso. Tan pronto como el medio ácido se elimina, no habrá necesidad de formación de nuevas células de grasa en el cuerpo, y la grasa que queda en el cuerpo desaparece ya que no es necesario almacenar los residuos ácidos.



A pesar de que comer en exceso puede sabotear tu práctica de yoga haciéndote sentir pesado y lleno. El ayuno descontrolado puede tener un efecto debilitante. Para los tipos vata o pitta, saltarse una comida puede causar no sólo una bajada de azúcar en la sangre y mareos, sino que puede conducir a complicaciones de salud adicionales, tales como estreñimiento, mala digestión e insomnio.



Se trata de ser tener sentido común y ser consciente para así descubrir tu camino personal hacia el equilibrio y el crecimiento. El equilibrio es la clave, tanto para tu dieta personal como en la vida en general, y la preparación de cada comida. Hay que tener en cuenta una serie de factores: el equilibrio de los ingredientes en el plato, el tiempo disponible para preparar la comida, la estación del año en que estamos , y cómo te sientes ese día.



La dieta yóguica pura es aún más selectiva; Existe un efecto sutil que el alimento tiene en la mente y en el cuerpo astral. Por lo tanto es conveniente evitar los alimentos estimulantes y elegir aquellos que calman la mente y mantienen un intelecto agudo, eso ayudará en nuestra práctica de Yoga y a nuestro crecimiento interior.

Aquel que se toma seriamente la senda del yoga evitará la ingestión de carnes rojas, café, el alcohol y las drogas.




Hemos de tener en cuenta que cualquier cambio en la dieta debe ser gradual. Una persona carnívora no puede hacerse vegetariana de un día para otro. Es un proceso de sustitución de alimentos progresivo y no forzado. Según continuas con la práctica de yoga, desarrollas el sentido de la intuición, llegando a tener claro lo que es adecuado para tu propio cuerpo. La intuición y el equilibrio son las claves para encontrar el tipo de alimentos que apoyan tu practica de yoga y poco a poco aprenderás a reconocer exactamente lo que tu cuerpo necesita y cuando lo necesita. La dieta yóguica te ayudará a conseguir un alto nivel de salud, claridad y serenidad mental.

Buen Provecho!

Namaste
Amalia Shakti